Escrito por: Ben Simmes
Director de Desempeño social y Análisis financiero, Oikocredit
En julio de 2009, Oikocredit creó el Departamento de Desempeño Social y Análisis Financiero. Esto refleja la importancia que da Oikocredit al desempeño social. Desde una perspectiva a largo plazo, podemos decir que las microfinanzas han entrado en una tercera fase de desarrollo con su reciente atención hacia el desempeño social.
La primera fase fue reconocer la importancia de las microfinanzas como modo de llegar a millones de pobres en todo el mundo que carecían de acceso a los servicios financieros. En 1975, Mohammad Yunus y también Oikocredit comenzaron a dar créditos a los pobres. Esta primera fase fue muy difícil, ya que muchos no creían que las microfinanzas fueran a funcionar. La opinión general era que los créditos no se devolverían, pero nada de eso ocurrió. Los préstamos se devolvieron y poco a poco cada vez más organizaciones se unieron a los esfuerzos de Yunus. Las ONGs comenzaron a especializarse en ofrecer créditos, algunas de ellas se transformaron en instituciones financieras no bancarias, o, incluso, en bancos. Junto a las agencias de desarrollo y a los inversores sociales, los inversores comerciales empezaron a ver las microfinanzas como una inversión con un sentido social.
La segunda fase de desarrollo fue la atención hacia la sostenibilidad financiera. Si las instituciones de microfinanzas iban a ampliar su clientela base y proporcionar servicios de forma continua, debían ser sostenibles en términos financieros. Se utilizaron ratios financieros, sistemas de gestión de la información, indicadores y planes de negocio para asistir a las IMFs a desarrollarse y convertirse en instituciones sostenibles financieramente. Los resultados han sido aplastantes. Conforme más IMFs podían mostrar su sostenibilidad financiera, más fácil resultaba para las IMFs atraer fondos de bancos locales, inversores comerciales y firmas de capital riesgo para financiar la rápida expansión del sector. En años recientes, las IMFs han mostrado cifras de crecimiento de 20, 30 y hasta 60% o más por año, han llegado a millones de personas y se han desarrollado nuevos productos.
Actualmente, vemos una tercera, y extremadamente importante, fase de desarrollo: el desempeño social. La atención hacia el desempeño social está causada por diversos factores. “No hacer daño” es uno importante. El rápido crecimiento del sector ha llevado a algunos efectos negativos. La competencia entre IMFs en distintos países ha llevado a que las microfinanzas sean impulsadas por la oferta, y a una insuficiente criba de la capacidad de los clientes para devolver el préstamo. La consecuencia: endeudamiento excesivo. Asimismo, a veces experimentamos falta de transparencia en la determinación de precios y otros desarrollos negativos, como prácticas de cobro poco éticas, que deben ser tratados.
Quizás la razón más importante para esta reciente atención hacia el desempeño social es que se ha descuidado ampliamente. Debido al mayor énfasis en la sostenibilidad financiera y el retorno financiero, olvidamos el retorno social. Se dio por sentado que las microfinanzas creaban, efectivamente, un retorno social. Pero ahora se plantean dos preguntas: ¿Puede probar que los clientes están mejor debido a los servicios que se ofrece mediante las microfinanzas? ¿Cómo crea retorno social de la forma más efectiva y eficiente? Estas dos preguntas sencillas no son tan fáciles de responder.
El nuevo departamento de Oikocredit se encargará de incorporar el desempeño social en todos los niveles de la organización. En primer lugar, al sistema de seguimiento de Oikocredit se incorporarán estándares adicionales de desempeño social totalmente coherentes con los estándares del sector dispuestos por el Grupo de Trabajo del Desempeño Social (GTDS) y las guías de divulgación de información de los vehículos de inversión de microfinanza (MIVs). Las actividades incluyen formar al personal en gestión del desempeño social, desarrollar indicadores y herramientas para cribar las IMFs con las que hay una prioridad para trabajar, y desarrollar estrategias regionales e internacionales para reforzar la gestión del desempeño social. A un segundo nivel, apoyamos a las IMFs socias en su esfuerzo por reforzar su gestión del desempeño social. Por ejemplo, animamos a las IMFs a pasar por una auditoría social para establecer sus fortalezas y debilidades, y apoyamos la introducción de herramientas como el Índice de Avance fuera de la pobreza, para que las IMFs puedan dirigirse hacia los pobres y medir la evolución a lo largo del tiempo. En tercer lugar, hemos entablado un diálogo con asociaciones de instituciones de microfinanzas para desarrollar conjuntamente iniciativas para fortalecer el desempeño social. También debatimos con otros financiadores qué podemos hacer para crear un retorno social sustancial de nuestras inversiones, y cómo tratar, de forma conjunta, las tendencias negativas que estamos viendo emerger en el sector. Por último, debatimos con nuestros inversores los resultados positivos de nuestras actividades, pero también los desafíos a los que nos enfrentamos.
Esperamos y contamos con que, con la atención hacia el desempeño social, aseguraremos que nuestras inversiones resulten en lo que pretendemos: un retorno social, así como financiero.
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Para más información sobre Oikocredit, visite: www.oikocredit.org y su Centro de Desempeño Social. También puede consultar su estructura financiera, desempeño, instrumentos financieros y asociaciones, en MIX Market: http://www.mixmarket.org/es/funders/oikocredit.


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