Escrito por: Taea Calcut
Siguiendo con nuestro tema actual de servicios no financieros, el post de hoy del Blog de Indicadores de Desempeño Social examina los servicios ofrecidos por 208 instituciones de microfinanzas (IMFs) de 69 países de todo el mundo, que enviaron sus Informes de Desempeño Social de MIX en 2008 (como se ha explicado en posts anteriores sobre datos, queremos resaltar que el tamaño de nuestra muestra actual continúa siendo demasiado pequeña para llegar a conclusiones definitivas. Sin embargo, presentamos la información que tenemos, con la esperanza de animar a que más IMFs envíen sus Informes de Desempeño Social, así como para ayudar a la formulación de los programas de investigación en el futuro).
En primer lugar, nos fijamos en el tipo y popularidad de los servicios que las IMFs prestan a sus clientes. Como ilustra el gráfico 1, más arriba, observamos que los servicios de empoderamiento de las mujeres, cuyo objetivo es aliviar las desigualdades sociales y limitaciones a las que hacen frente las mujeres, se encuentran entre los servicios más populares, ofrecidos por 98 (el 47%) de las IMFs que presentaron sus informes. Dentro de esta categoría de empoderamiento de las mujeres, las IMFs ofrecen con mayor probabilidad formación empresarial (82%) y de liderazgo (59%) a sus clientas. El siguiente servicio más ofrecido por las IMFs son los servicios para empresas (95 IMFs, 46%), seguidos por la educación para adultos (77 IMFs, 37%) y servicios de salud (60 IMFs, 29%).
Seguidamente, preguntamos quién presta esos servicios no financieros. ¿Los presta la IMF directamente a sus clientes, o se asocia con un tercero proveedor? Como muestra el gráfico 2, anteriormente, de las 137 IMFs que respondieron a esta pregunta, encontramos que 60 IMFs (44%) proporcionan los servicios directamente a sus clientes. 31 IMFs (23%) se han asociado con un tercero para prestar servicios, mientras que las 47 IMFs restantes (33%) ofrecen servicios simultáneamente junto a un tercero.
Por último, examinamos los resultados de los servicios no financieros prestados a los clientes; específicamente, qué porcentaje de los clientes de las IMFs participa en los servicios de empoderamiento, para desarrollo de empresas, educación de adultos y de salud antes descritos. Aunque esta pregunta la respondió un número más reducido de IMFs, debido a limitaciones actuales en los procesos de recolección de datos de desempeño social, observamos que, de media, el 31% de los clientes de 40 IMFs que respondieron participan en servicios de empoderamiento de la mujer (debe notarse que el porcentaje de mujeres a las que sirven estas IMFs varía, el 37% de los clientes de 53 IMFs que respondieron participa en servicios para empresas, el 41% de clientes de 41 IMFs participa en servicios de educación para adultos), y el 21% de clientes de 26 IMFs que respondieron participa en servicios de salud.
Por tanto, ¿qué podemos decir de los datos en esta etapa? Siendo conscientes de las limitaciones de nuestra muestra, vemos tres tendencias generales. Esto nos lleva a realizar las siguientes preguntas: ¿las IMFs no están prestando estos servicios por limitaciones de presupuesto, falta de personal cualificado, renuencia a alejarse de su principal actividad de provisión de servicios financieros, por falta de demanda percibida o por alguna otra razón? Es más, ¿qué explica la mayor prevalencia de los servicios de empoderamiento de la mujer frente a, por ejemplo, los servicios de salud? (¿Se percibe el empoderamiento de la mujer como algo más urgente o quizás más pertinente a las actividades o misiones de las IMFs?). En segundo lugar, la división de prestadores de servicios no revela ninguna preferencia clara hacia la prestación directa de servicios no financieros o hacia los acuerdos con terceros. En relación con este último punto, preguntamos a nuestros lectores cuáles eran, en su experiencia, los costes y beneficios de la prestación de servicios directa frente a la indirecta. En tercer lugar, la media de clientes que participan en un servicio no financiero determinado continúa siendo menor que la mitad del total de clientes de una IMF. De nuevo, como en el caso de la provisión de servicios generales, ¿esto es así por limitaciones de presupuesto, falta de personal cualificado, renuencia a alejarse de su principal actividad de provisión de servicios financieros, o por alguna otra razón? ¿O las bajas tasas de participación se deben a que los clientes no valoran la calidad u objetivo de estos servicios o ignoran su existencia? ¿Hay algún beneficio asociado a la participación obligatoria de todos los clientes en estos servicios y, en tal caso, hay incompatibilidades en un acuerdo de este tipo?
Continúe con nosotros los próximos días, mientras seguimos explorando este tema en entrevistas con Initiative Development-Ghana y Microfinance Opportunities.


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