Post invitado por:
Drew Tulchin, Socio gerente, Social Enterprise Associates
Leah Nedderman, Consultora
La mayor parte de quienes abogan por el desempeño social admiten que los indicadores de desempeño financiero son más reconocidos que los indicadores de desempeño social. El valor financiero se considera menos subjetivo y las medidas financieras se utilizan más ampliamente. Por ejemplo, el director general de una institución de microfinanzas (IMF) con más probabilidad seguirá e informará sobre la rentabilidad del capital (ROE) que el avance fuera de la pobreza de los clientes. El banco central de un país tendrá, con mayor probabilidad, los requisitos de la cartera en riesgo (PAR) que los de protección del cliente, al evaluar el éxito de una institución que está siendo regulada.
Sin embargo, aquéllos de nosotros que promovemos los estándares de desempeño financiero aún encontramos considerables desafíos cuando animamos revisar y adoptar nuevos estándares financieros, especialmente dado que hay en marcha una revisión y actualización hacia los estándares actuales.
¿Qué se puede aprender del trabajo de los promotores de desempeño social, especialmente en cuanto a presentar mensajes bien definidos y coherentes para llegar a los grupos involucrados?
Primero, el reto: El SEEP Network, una asociación de miembros internacionales con sede en Washington, DC, ha puesto en marcha una revisión del Marco SEEP para información, análisis y monitoreo, una herramienta para que IMFs y otros interesados generen información financiera comparable y aceptada internacionalmente. La iniciativa de estándares de información para la industria de las microfinanzas (Microfinance Industry Reporting Standards Initiative) es un mecanismo formal para mantener y actualizar los estándares. Es la primera actualización que se realiza en seis años.