Escrito por: Katherine Oglietti y Mike Krell
Entrevista con:
Myriam Narcisse, Directora, Programa de Alfabetización y Educación, Fonkoze
A menudo, las instituciones de microfinanzas (IMFs) deben enfrentarse con la necesidad de adaptarse a condiciones que están fuera de su control. Para asegurar tanto su supervivencia como el bienestar de sus clientes, las IMFs deben alterar a veces los servicios que proporcionan en respuesta a situaciones inesperadas. Quizás el caso más representativo ha sido el de Haití tras el terremoto de enero. Hablamos con Myriam Narcisse, de Fonkoze, quien nos puso al día sobre cómo su institución se ha adaptado a la situación en Haití. Hablamos también del modo en que Fonkoze ha adaptado su programa de alfabetización para satisfacer las necesidades únicas de sus clientes.
MIX: ¿De qué forma han cambiado las necesidades de sus clientes tras el terremoto que devastó Haití en enero? ¿Dónde es más factible que las instituciones de microfinanzas (IMFs) puedan asistir a sus clientes?
Sra. Narcisse: El reciente terremoto ha cambiado las necesidades de nuestros clientes de manera significativa. Las instituciones de microfinanzas pueden asistir en algunas de estas necesidades, pero no en todas. Una forma obvia en la que las necesidades de los clientes han cambiado se ve en el mayor sentido de vulnerabilidad frente a los peligros relacionados con la meteorología. Dar formación a los clientes en reducción de riesgo de desastres –cómo identificar y afrontar la vulnerabilidad de la familia o el negocio frente al tiempo- es una forma importante en la que las IMFs pueden ayudar. Otra es a través de los seguros de catástrofes. Del mismo modo en que Fonkoze introdujo los microseguros de vida cuando se vio que la muerte era un importante factor de descapitalización para nuestros clientes, un nuevo producto de seguros ayudará a mitigar las consecuencias de los desastres en el proceso de nuestros clientes para salir de la pobreza.
Otra forma en que las IMFs pueden ayudar es asistiendo a los clientes en su ajuste a unas condiciones de mercado que han cambiado tras el terremoto. Pueden trabajar también para aumentar la conciencia de los clientes sobre la importancia de métodos seguros de construcción y de mantenimiento regular. Vemos que éste es un momento crucial para aumentar el espíritu empresarial de los jóvenes, y creemos que será fructífero que las IMFs investiguen cómo pueden echar una mano en este tema. Para acabar, las IMFs pueden ayudar a satisfacer la necesidad de una mayor educación sobre la salud.
Sin embargo, las IMFs no están bien situadas para satisfacer otras necesidades, que incluyen un sistema apropiado de alarma de desastres, mayor acceso a las escuelas, estructuras estatales descentralizadas y un mayor acceso a servicios básicos como agua potable, saneamiento y sanidad.

